sábado, 28 de julio de 2007

MARKETING NACIONALISTA


Sobre el nacionalismo ya se ha escrito algunas otras veces en México, uno de los pioneros en este tema fue Samuel Ramos que hace mención de la psicología del mexicano ante ciertos fenómenos en su libro El perfil de Hombre y la Cultura en México; el siguiente y en una versión extensa y pulida fue Octavio Paz con El Laberinto de la Soledad, obra que le mereciera un Premio Novel de literatura y que sin duda establecería una pauta para entender las actitudes del mexicano internamente y fuera del país.
Dentro de la Ciencia Política este autor no es mencionado o recomendado mucho y es de vital importancia que los mexicanos lean este libro y aún más un politólogo o el profesional de la política, si bien es cierto que este libro es literatura y no Ciencia Política, éste si nos permitiría tener un acercamiento del cómo, cuándo, por qué y dónde hacer política o analizarla y por medio de este hacer un estudio de políticas publicas, así como leyes y algunos otros ordenamientos que atañen en la vida del mexicano.

El Marketing es una materia que se ha insertado en todos los ámbitos incluso en la Política, este mercadeo ha hecho de la política un producto de venta y no de reflexión y discusión. Esta rama ha distorsionado muchas cosas hasta convertirse en la herramienta que usa todo político o todo aspirante a algún cargo de elección popular y por esto se ha instituido una insipiente escuela del Marketing mexicano o Marketing Nacionalista.

Esta escuela se usa en distintas ramas y en diversas maneras, una de ellas es la formación de un “nacionalismo” que va más de acuerdo con los intereses de las empresas que necesitan el consumo de ciertos productos. La entrada de esta “escuela” es a causa de una cultura del mexicano frágil que se ha venido distorsionando con el tiempo y que por la famosa globalización se sigue torciendo. El problema de cualquier persona o empresa que necesita incidir en el pensamiento de las colectividades comienza con la pregunta básica :¿ Cómo insertar el producto en cuestión al consumo del mexicano? y al no tener algo claro y no tener luces de obtenerla algún día comienzan creando algo que no existe en este caso es el nacionalismo, se enciende al primer partido de la selección mexicana( cualquiera que sea el deporte), el día de que algún mexicano en el extranjero tenga éxito o cuando la telenovela popular este por terminar, es cuando el nacionalismo mexicano se agudiza y también cuando las empresas comienzan su vendimia al por mayor.

Es necesario, para los que lucran con cualquier cosa, crear un nacionalismo con el fin de poder saber que venderle al público. A causa de esta razón es necesario reflexionar en qué estamos gastando nuestro dinero y nuestras energías además del el voto emitido que también compra.
El fin de este trabajo no es el de decir que si o que no comprar sino reflexionar en que estamos siendo, algunas veces, manipulados por la mercadotecnia que nos vende incluso la “rebeldía” en paquetitos de galletas o en alguna fritura y dejamos de ser para parecer.

El nacionalismo va más allá de algo que portar o algo que comprar, es el sentimiento que va relacionando nuestras decisiones a un interés que solo te atañe a los mexicanos, es decir que la independencia de la decisión es, o debería ser, totalmente ajena a las opiniones y por consecuente a las influencias externas y es exactamente lo que no ocurre en el escenario mexicano, sin pecar de un nacionalismo extremado, se observa que en México la influencia de otros países, principalmente el lindante del norte, hace la distorsión de lo que puede ser un nacionalismo mexicano.
Es eminente que en el tiempo en que vivimos es casi imposible no tener cierta relación con las costumbres ajenas a nuestro país, empero, eso no significa cambiarlas, en primer lugar porque la forma de vida de un norteamericano en términos económicos es muy distinta a la del mexicano, el segundo lugar es la génesis de la sociedad norteamericana y esta no comenzó siendo una mezcla de dos culturas como en nuestro caso sino una colonia de Europeos; la realidad actual es que Estados Unidos es ahora el club racial en el que conviven miembros de todas las razas y culturas, por esto mismo una cultura mas o menos homogénea es muy difícil.
Esto ya sucede en nuestro país en el que se toman modelos vacíos en los que la participación del joven, principalmente, es solo consumista sin pensar en valores humanos. El hombre es un ser de búsqueda pero cada día esa indagación se vuelve una decisión condicionada en la que las opciones no son las más libres ni las más benéficas y entonces el hombre deja de buscar.
El marketing nacionalista es una idea falsa de nuestra propia cultura con el fin de vender (lo que sea), y es necesario comenzar a verificar estos ritos mercantiles de los que muchos somos victimas, la pregunta es ¿Qué es lo que queremos para nuestro país y las generaciones venideras? Espero que eso que queremos no sea algunos calzoncillos con el escudo nacional mexicano impreso.

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